Mesa 3 OTIJ Miguel Toscano
Resumen
Este artículo analiza la educación para la integridad como un proceso que se inicia en la familia, se fortalece mediante la sociedad civil y se consolida en la organización comunitaria. Sostiene que la prevención de la corrupción requiere formar valores de honestidad y responsabilidad, además de promover la denuncia, la vigilancia ciudadana, la movilización social y la exigencia de rendición de cuentas. A partir de experiencias de Ecuador, Colombia, Guatemala y Honduras, se examina cómo organizaciones civiles, veedurías y colectivos comunitarios han documentado irregularidades, acompañado a denunciantes y presionado al Estado para investigar, sancionar y reparar los daños ocasionados. Los casos analizados demuestran que la participación organizada puede transformar el malestar ciudadano en acciones institucionales y judiciales concretas. Se concluye que enfrentar la corrupción exige articular el ejemplo familiar, la capacidad técnica de la sociedad civil y la acción sostenida de las comunidades para defender los recursos públicos y fortalecer la democracia.
Palabras clave Educación para la integridad, Corrupción, Familia, Sociedad civil, Organización comunitaria, Participación ciudadana, Control social, Veeduría ciudadana, Denuncia, Prevención de la corrupción, Movilización social, Transparencia, Rendición de cuentas
La integridad no se decreta esta se aprende, practica y defiende. Educar para la integridad es una propuesta que nace en la familia, se organiza en la sociedad civil y esta sostenida en la comunidad ya que su propósito no es solo formar personas honestas, sino convertir la denuncia, la prevención, la movilización y la participación comunitaria en herramientas reales para que el Estado actúe cuando el poder se desvía.
Cuando la familia enseña que lo público no es botín, las organizaciones civiles investigan y acompañan, y, las comunidades vigilan obras, presupuestos y servicios, la corrupción deja de ser un asunto lejano asi se vuelve un problema que lo identificamos documentamos y exigimos resolver.
La familia como origen, la comunidad como continuidad
El ejemplo vale más que el discurso siendo en el hogar el primer lugar de aprendizaje. Un niño que ve que no se aceptan “ayuditas”, que existe rendición de cuentas de lo pequeño y que distingue lo propio de lo ajeno, lleva ese criterio a la escuela, al barrio y a la vida pública. La prevención empieza en hábitos de coherencia, no en eslóganes.
Esa semilla solo crece si encuentra cauce comunitario. Las juntas, las veedurías, las asambleas barriales, las organizaciones indígenas, las redes de madres y los colectivos locales son el espacio donde la integridad deja de ser un valor privado y se convierte en control social. Allí se decide si se denuncia un contrato irregular, si se exige información o si se sale a la calle cuando las instituciones callan.
Ecuador la observación ciudadana y presión sobre el Estado
En Ecuador, organizaciones como Fundación Ciudadanía y Desarrollo[1], capítulo de Transparencia Internacional, han sostenido durante años un Observatorio Anticorrupción que sistematiza casos, exige datos abiertos y empuja a Fiscalía y Contraloría a no archivar denuncias. Su trabajo no sustituye al Estado lo obliga a responder.
Fundamedios[2] ha documentado opacidad, agresiones a periodistas y fallas en el acceso a la información pública. Esa labor de vigilancia mediática y de derechos es parte de la prevención sin información no hay denuncia creíble ni movilización informada.
En el plano local, la Asamblea Ciudadana Local de Machala[3] recopiló evidencias sobre asignación irregular de terrenos municipales y las presentó ante el Concejo y la Contraloría. El Estado no siempre resuelve con la rapidez que la comunidad espera, pero la denuncia organizada impide que el asunto quede en el rumor.
Históricamente, la propia creación de la Comisión de Control Cívico de la Corrupción nació de una demanda social tras las crisis políticas de finales de los años noventa. La sociedad no se limitó a protestar: exigió un mecanismo de control con participación ciudadana. Ese precedente muestra que la organización comunitaria puede forzar cambios institucionales.
Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) ha tenido un rol central en el acompañamiento, veeduría y exigencia de justicia en el emblemático caso de los cuatro niños de Las Malvinas en Ecuador. Actores del Estado negaron los hechos, sin embargo, la movilización mediática y ciudadana logró sentencia del Tribunal de Garantías Penales y el fallo de la Corte Constitucional (Sentencia 1732-25-EP/26)[4] emitidos a inicios de 2026, estableció que el responsable fue el Estado y el CDH ha convocado para fiscalizar el cumplimiento de las reparaciones integrales.
Colombia: veedurías que convierten el daño en caso judicial
En Antioquia, organizaciones comunitarias han dado un paso más ya que no solo denuncian, sino que buscan que se reconozca a las víctimas de la corrupción.
Todos por Medellín[5] (13 de febrero de 2021) denunció irregularidades en contratos del programa Buen Comienzo, destinado a nutrición y atención de madres gestantes y niños pequeños. La Fiscalía abrió investigación y la organización pidió que madres afectadas fueran reconocidas como víctimas en el proceso. El Estado tuvo que actuar porque una organización local documentó el perjuicio concreto sobre derechos básicos.
La Veeduría de la Comuna 6 de Medellín y Conciudadanía[6] han seguido contratos de regalías y proyectos agrícolas en el Oriente antioqueño. Su trabajo muestra que la participación comunitaria no es solo “opinión”: es seguimiento de pliegos, ejecución y resultados.
A escala nacional, Transparencia por Colombia y el Movimiento Ciudadano Anticorrupción -red de organizaciones regionales- mantienen centros de asesoría legal para denunciantes, seguimiento de casos estratégicos y presión para que las investigaciones no se estanquen. Cuando la ciudadanía organizada acompaña al denunciante, el costo de ignorar la denuncia sube.
Guatemala: de la propuesta civil a la caída de un gobierno
Guatemala ofrece uno de los ejemplos más claros de cómo la sociedad civil y la movilización comunitaria pueden obligar al poder a ceder.
Organizaciones de derechos humanos impulsaron, desde principios de los 2000, la idea de una comisión internacional contra cuerpos clandestinos e impunidad. Esa presión civil fue clave para que el Estado aceptara la CICIG. Acción Ciudadana, capítulo de Transparencia Internacional, ha trabajado tres décadas en auditoría social, acceso a la información y observación electoral.
En 2015, las investigaciones del Ministerio Público con apoyo de la CICIG sobre La Línea coincidieron con una movilización masiva. Estudiantes, vecinos, pueblos indígenas, comerciantes y colectivos como JusticiaYa llenaron plazas y bloquearon rutas. El resultado no fue simbólico: el presidente Otto Pérez Molina y la vicepresidenta Roxana Baldetti renunciaron y enfrentaron procesos penales. El Estado actuó porque la calle, las organizaciones y las instituciones de control coincidieron.
Ese episodio enseña que la educación para la integridad no termina en el aula: se prueba cuando una comunidad decide que el saqueo de aduanas o de hospitales no es “política”, sino un agravio colectivo.
Otros países, la comunidad como contrapeso
En Honduras, la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ)[7] documentó irregularidades en compras de medicamentos y en la policía. Su evidencia contribuyó a que el gobierno creara una comisión de depuración policial en la que participaron líderes de la propia organización. Hubo destitución de miles de agentes y reformas que el Estado no habría impulsado solo.
En distintos países de la región, veedurías locales, observatorios universitarios, redes de periodismo de investigación y organizaciones de víctimas han logrado lo mismo: pasar del malestar a la carpeta fiscal, del rumor a la prueba, de la queja aislada a la exigencia pública.
Qué significa educar para la integridad en la práctica
La denuncia sin prevención se agota en el escándalo, pero la prevención sin organización comunitaria se queda en tallere o la movilización sin seguimiento institucional se disuelve por eso, la propuesta debe articular tres niveles: 1) la familia en su papel deenseñar con el ejemplo que lo público tiene dueño colectivo. 2) la sociedad civil para investigar, acompañar denunciantes, traducir casos complejos a lenguaje ciudadano y no soltar los expedientes y, 3) la organización comunitaria para vigilar obras, presupuestos y servicios, presentar pruebas, ocupar el espacio público cuando las instituciones fallan.
Los ejemplos de Ecuador, Colombia, Guatemala y Honduras no son milagros son el resultado de años de trabajo paciente, de denuncias que muchos quisieron ignorar y de comunidades que no aceptaron que “así es la política”. El Estado actuó, a veces tarde y a medias, porque alguien organizó la evidencia y sostenía la exigencia.
Educar para la integridad es formar personas capaces de denunciar sin convertirse en justicieros aislados, de prevenir sin conformarse con discursos y de movilizarse sin abandonar la participación cotidiana. Cuando la familia siembra el criterio, la sociedad civil aporta método y la comunidad pone cuerpo y memoria, la corrupción deja de ser destino y se vuelve un problema que se puede enfrentar.
Referencias
- FLACSO Ecuador. Trayectorias y contexto político de los organismos ciudadanos: el control de la corrupción en Ecuador. Íconos. Revista de Ciencias Sociales Núm 70. Septiembre – diciembre 2021 https://iconos.flacsoandes.edu.ec/index.php/iconos/article/download/4679/3822?inline=1
- Movimiento Ciudadano Anticorrupción. Organizaciones unidas por lo público, la transparencia y la incidencia.https://transparenciacolombia.org.co/movimiento-ciudadano-anticorrupcion/
- Letter of support to Todos por Medellín, Colombia. https://uncaccoalition.org/wp-content/uploads/2025/12/uploads-Letter-of-support_-Todos-por-Medellin_14.03.2024-JOSB.pdf
- DPLF, la Fundación para el Debido Proceso. https://dplf.org/en-busqueda-de-la-reparacion-del-dano-causado-por-la-corrupcion-experiencias-de-la-sociedad-civil-en-colombia/
- International Idea. https://www.idea.int/news/accion-ciudadana-30-years-promoting-transparency-and-democratic-resilience-guatemala
[1] Observatorio Anticorrupción. https://www.ciudadaniaydesarrollo.org/noticias/observatorio-anticorrupcion/
[2] Informe 2025: Arquitectura de la violencia oficial https://fundamedios.org.ec/2025-arquitectura-de-la-violencia-oficial/
[3] Denuncias ciudadanas piden investigar presuntas irregularidades en terrenos de Machala https://www.facebook.com/bbctvponcena/posts/denuncias-ciudadanas-piden-investigar-presuntas-irregularidades-en-terrenos-de-m/1590727013067252/
[4] Sentencia 1732-25-EP/26 In memoriam Corte Constitucional del Ecuador https://esacc.corteconstitucional.gob.ec/storage/api/v1/10_DWL_FL/e2NhcnBldGE6J3RyYW1pdGUnLCB1dWlkOic3Y2E2MTE5Zi03YzZlLTRkMGItYWMxNC1iNTVmYmE1NDU0Y2YucGRmJ30=
[5] Caso Buen Comienzo. https://todospormedellin.org/caso-buen-comienzo/
[6]La veeduría ciudadana que se siente acorralada por presiones políticas. https://www.elcolombiano.com/antioquia/veeduria-de-la-comuna-6-denuncia-persecucion-judicial-CB16604350
[7] https://www.facebook.com/noticias247hn/posts/por-compras-irregulares-de-medicamentos-asj-presenta-denuncia-ante-el-mpver-noti/1200201568324398/